Mi lado más oscuro

¡Maldito sea el día que me descubrí de ti enamorada! Foto: Ana Karina M. Díaz

Puedo ser la más dulce de las niñas,
sonreír alegremente con ojos brillantes
y cantar estrofas de amor y felicidad.
Pero así como endulzo tu vida,
también puedo ser un sueño terrible,
la peor tormenta que tocó tus tierras.
 
Jamás has encontrado en tu camino persona más orgullosa que yo.
Esas peleas que te empeñas en comenzar poco a poco han agotado esos rayos de luz que captaste.
 
A veces siento que eres un niño,
y odio que te sientas la persona más madura
cuanto tu caracter es de lo más infantil…
y más infantil me vuelvo yo cuando lloro por las noches
y recuerdo tus palabras: duras, secas, frías…
tan heladas como las mil madrugadas que te amé.
 
Me odio a mi misma por seguir avanzando en un camino que sé tendrá su punto final. Tan solo hace unos días fundí mis brazos a los tuyos en un festejo por sesenta días y hoy dices que todo ha acabado.


¿Cambiaron nuestros sentimientos también?
 
Tengo mis brazos dormidos, las piernas me tiemblan,
el corazón siente el dolor de la opresión.
Lloro… pero no de tristeza: es de coraje.
Sí, de enojo, de soberbia…
Yo que tanto criticaba y mírame ahora en el papel de la víctima;
me lastimas, me humillas y mañana olvidas todo con un beso.


¿Por qué te dejas dominar por él?
 
¡Maldito sea el día que me descubrí de ti enamorada!
 
Estoy encabronada, esa es la palabra.
Siento ganas de gritar, de correr, de llorar…
De tirarme en aquel fondo verde de mis sueños.

¿Por qué he unido mi vida a quien no la respeta?

¡Me desconozco! Me está poniendo barrera el amor.
 
Quiero dormir y no despertar,
que me lleve la Reina de la Oscuridad a su aposento,
para que el día que la noticia llegue a tu oído sientas arrepentimiento
y ahogue tu falso amor en mi sangre derramada;
deseo ver tu cara moribunda y tu expresión de horror al saber que me fui contigo enojada.

Ese será mi propósito: atormentar tus noches con el recuerdo de esta niña que maltrataste.
 
Y si aún sigo atrapada en estas cuatro paredes,
te cobraré cada una de mis lágrimas.
Viviré para verte caer suplicando por un beso mío,
te daré lo que me pidas con el mínimo interés de mi parte.
No sabrás lo que pasa, pensarás que es otro de mis estúpidos juegos,
pero yo habré ganado esta partida, porque mi cambio será tan sublime
como los que invoco al hablar por ventanas.
 
Espero que mañana no le des fin a nuestra temporada,
si lo haces destrozarás mi alma y lo que queda de este resquebrajado corazón.
Y entonces sí, espera de mí lo peor
porque me conoces como la niña “que todos quieren”,
pero te los aseguro…
no quieres enfrentarte a mi lado más oscuro.


ENTRADAS RELACIONADAS:


No olvides seguirnos en Instagram: https://instagram.com/de_letras_y_poemas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s